
Cuando estoy sentado en mi butaca tranquilamente viendo un partido de fútbol por la tele, tengo que escuchar (soportar) la mayoría de las veces a toda una coral de locutores, comentaristas, presentadores, “viejas glorias” balompédicas, entrenadores en paro, graciosos con dudoso sentido del humor y otra serie de adheridos que se empeñan en contarme paso a paso, detalle a detalle y punto por punto lo que yo ya estoy viendo sin necesidad de que nadie continuamente me lo... Continuar leyendo